Sobre las instituciones II

 Revelación de martes: por qué defiendo tanto la institucionalidad.


Alerta. Este texto tiene un carácter político trascendental a casi todos los espacios de la vida. De hecho el punto de partida de esta reflexión es en el marco de un deporte de contacto, individual. 


Pero es que hubo algo en el relato de Stella que me llevó a pararme dónde estaba ella. Ella veía un estadio de luces y muchísimos asientos que se habían llenado ese día para ir a verla. Ella sentía los gritos, la música, el suelo, con la sensación de quién entra por primera vez al mar. Es una experiencia fascinante. De shock. Con muchísimas simbiosis colectivas, sucediendo, en su dirección. Ella veía un núcleo madre, WOW, que emanaba todo eso. Eso era WOW. Ese día, WOW estaba en el momento más vivo de su vida. Cada numerado era su momento más vivo, era el momento en el que todo se montaba y todas las luces se ponían en marcha. 

Empaticé con la emoción de su voz, con su piel erizada. Y al fin entré en la piel de un plomo. Está fascinado por el show, pero está más fascinado por haberlo hecho posible. Por recorrer la pista entre la gente, así también con sentarse al lado del último personaje del show, en su panel de inmortalizado. 


¿Será lo que sintió el manipulador de la verdad? ¿La posibilidad de corromper los lugares por cambiar su significante y, en consecuencia, su significado? El poder, el poder captar, el poder atraer el espectáculo, pero también la capacidad de desabstraerlo para entenderlo, y cómo no, para moldearlo a nuestro piacere


Ese ejercicio, de carácter constructivista, es colectivo. Acá quería llegar. No lo hizo una persona a solas, es un engranaje de individuos buscando crear una idea común, aportando desde su mayor conocimiento. ¿Sucede así siempre? ¿Tan natural? ¿Es la correcta conductividad o la buena suerte, sinergia, coincidencia o universo?

Stella veía un monstruo alzarse frente a sus ojos y ese era el motor del agitamiento y el sudor de todos sus días. Ayer entendí cuanto extrañaba estar en forma, sentirse en excelente momento físico. Y la vi a ella, "feliz, muy feliz" de pensarse otra vez siendo el espectáculo. 


Otra vez nos abracé. Realmente nos habíamos convertido en una unidad familiar. Ese engranaje de partes había creado nuestra institucionalidad y esa institución velaba por crear algo para dar y algo para tener. Algo que sustente a nuestro equipo y algo que nos permita brindar... una experiencia, un mensaje, un valor, un momento, entre otras cosas. 





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